La marca La Chance nació gracias a dos apasionados del diseño: Louise Breg y Jean-Baptiste Suolet. Louise inició su carrera en Pekín como arquitecta y más tarde llevó a cabo con éxito proyectos de villas en Francia y Haití. En 2009 regresó a París, donde desarrolló su estilo único, parcialmente inspirado en la estética de los años ochenta. Fue entonces cuando Louise comprendió la necesidad de colaborar con diseñadores de talento para dar vida a sus ideas.
Jean-Baptiste había sido un ferviente admirador del diseño desde la infancia. Con el tiempo dejó su trabajo en un fondo de inversión para sumergirse por completo en el mundo que siempre le había fascinado. Unos conocidos en común presentaron a Louise y Jean-Baptiste, dando lugar a largas conversaciones en las que definieron los contornos de su proyecto: crear una empresa de mobiliario con una personalidad vibrante, que colaborara con los diseñadores y artistas más creativos manteniendo al mismo tiempo el vínculo con las tradiciones francesas del mueble decorativo y la herencia del Art Déco.
Cada colección de La Chance presenta un acento estilístico único que permite a los clientes diversificar sus interiores. La marca ofrece una amplia gama de mobiliario adecuado para el hogar y la oficina, incluyendo mesas, sillas, sofás y accesorios. Sin embargo, la principal virtud de La Chance reside en que cada pieza posee su propio carácter y cuenta su propia historia.
El sofá Borghese es una pieza escultórica inspirada en los pinos de los jardines de Villa Borghese en Roma. El taburete Bolt es una de las piezas más icónicas de la marca. Su silueta única es fácilmente reconocible gracias a los cuatro robustos troncos elegantemente unidos por un aro metálico de contraste, que le permite ser a la vez rústico y refinado.
En definitiva, La Chance no es solo una marca de mobiliario; es un auténtico fenómeno cultural que aporta ideas frescas e inspiración al mundo del diseño.